Los objetivos recogidos por Sony en el plan “Road to Zero” se basan en cuatro perspectivas medioambientales: cambio climático, conservación de recursos, utilización de sustancias químicas y biodiversidad. La compañía cubre, así, todas las fases del ciclo de vida de sus productos, desde la I+D, hasta el reciclaje de los mismos. El programa empezará a implementarse a escala mundial, en todo el Grupo Sony, en abril de 2011 -comienzo de su año fiscal- y estará vigente hasta la finalización de su año fiscal 2015. Será entonces cuando Sony dé a conocer los objetivos marcados en su nuevo plan global de eco-responsabilidad, que se extenderá durante los siguientes cinco años.
Los objetivos que se ha marcado Sony para 2015 en el plan “Road to Zero” incluyen:
• Reducción del 30% en el consumo anual de energía de los productos (frente al año fiscal 2008).
• Reducción del 10% en el volumen de productos (frente a su año fiscal 2008).
• Reducción del 50% en la generación de residuos (frente a su año fiscal 2000).
• Reducción del 30% en el consumo de agua (frente a su año fiscal 2000).
• Reducción del 14% en las emisiones totales de CO2 asociadas a los procesos de transporte y logística (frente a su año fiscal 2008).
• Reducción del 16% en los residuos generados por los envoltorios de los productos (frente a su año fiscal 2008).
• Incremento del ratio de reciclaje de residuos en, al menos, un 99%.
• Reducción del 5% en el ratio de utilización de productos plásticos derivados del petróleo (frente a su año fiscal 2008).
• Evaluación del impacto de la obtención de recursos y definición de medidas de apoyo a la biodiversidad. Promoción de programas para la biodiversidad, entre los que se incluye el desarrollo de nuevos cultivos submarinos.
• Implantación de nuevas medidas preventivas para disminuir el riesgo en la utilización de sustancias químicas; reducción del uso de determinadas sustancias químicas, a definir por la compañía, que serán sustituidas por materiales alternativos.
Como explica Sir Howard Stringer, Presidente y CEO de Sony Corporation, “estamos totalmente comprometidos en ayudar a solucionar el problema del cambio climático. Para ello, nuestro plan Road to Zero incluye desde el desarrollo de nuevos materiales y tecnologías energéticamente eficientes, hasta la introducción de mejores procesos de fabricación y producción. Trabajaremos duro para alcanzar los ambiciosos objetivos que nos hemos marcado a nosotros mismos y, del mismo modo, esperamos ser un modelo a seguir por otros en esta industria”.
Sony ya lleva tiempo trabajando en la mejora de sus prácticas como compañía para ayudar a mejorar el medio ambiente, habiendo logrado importantes progresos. Por ejemplo, las sedes de la compañía en Europa han reducido sus emisiones de CO2 a la atmósfera en cerca del 93% entre sus años fiscales 2000 y 2009, mediante el consumo responsable de energía eléctrica y el buen uso de los sistemas de calefacción y refrigeración. Además, la mayor parte de los modelos de su línea de televisores BRAVIA están acreditados con la etiqueta europea “flowers”, que certifica su alta eco-responsabilidad y su definición como productos altamente comprometidos con el medioambiente, cumpliendo con los más estrictos criterios ecológicos.
Destacar también que Sony Europa es miembro fundador de la European Recycling Platform -ERP-. Totalmente operativa en 11 países europeos, entre ellos España, la ERP funciona como un sistema integrado de gestión de residuos eléctricos y electrónicos. En 2008, aproximadamente 60.000 toneladas de este tipo de residuos fueron recogidos y reciclados gracias a Sony en 20 países europeos.
En Estados Unidos, Sony Electronics (SEL) fue el primer fabricante de dispositivos electrónicos para el mercado de consumo que introdujo, ya en 2007 y para todo el territorio nacional, la iniciativa Take Back Recycling Program mediante la que los consumidores pueden reciclar sin coste alguno todos los productos Sony. Hasta la fecha, SEL ha reciclado más de 13.000 toneladas de residuos electrónicos gracias a este programa.
En Japón, Sony es la única compañía que recolecta voluntariamente dispositivos electrónicos de pequeño tamaño. La iniciativa se ha desarrollado como proyecto piloto en la ciudad Kitakyush, al sur del país y, gracias a ella, se han extraído oro, plata, bronce y platino de los dispositivos desechados por los habitantes de la ciudad, pudiendo ser reutilizados de nuevo por Sony. Por ejemplo, con el oro reciclado se fabricaron los semiconductores de los nuevos chips incorporados en los teléfonos móviles Sony Ericsson URBANO BARONE (disponibles en Japón a través de KDDI Corporation desde el pasado mes de febrero).
Destacar, además, que la nueva edición eco-responsable de laptops Sony VAIO W, lanzada este año y diseñada para ser la línea de portátiles más respetuosos con el medio ambiente, está fabricada con plástico reciclado e incluye un manual para la optimización del uso energético y una innovadora bolsa para su transporte que ahorra un 10% de las emisiones de CO2 durante su producción.
Los objetivos marcados por Sony para reducir en 2015 la emisión de gases de efecto invernadero y el consumo energético han sido revisados y aprobados por la World Wide Fund for Nature (WWF) como una renovación del compromiso de la compañía con su programa Climate Savers, del que Sony es miembro desde 2006. El programa fue organizado por la WWF a escala internacional para concienciar y movilizar a las compañías en el recorte de sus emisiones de gases nocivos.